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Desde 1948

La Clínica Palermo ubicada en el barrio Palermo, localidad de Teusaquillo, en la ciudad de Bogotá, ha marcado una huella importante en la prestación de servicio de salud, no solamente en la historia de las familias bogotanas sino en la del país.

La trayectoria de esta obra al servicio de la vida, inicia el 27 de junio de 1943 con la compra de un terreno, previo estudio, observación e investigación absoluta del plano de la ciudad de Bogotá. Para la selección del lugar de ubicación de la Clínica se tuvo en cuenta las perspectivas de desarrollo y crecimiento de la ciudad, la Congregación buscaba un terreno no muy lejos del centro de la ciudad, pero alejado del comercio, a fin que los enfermos disfrutaran de un ambiente tranquilo, durante esta época, Bogotá tomaba una directriz a extenderse hacia el norte. Después de un exhausto análisis y una ardua labor, se eligió el terreno de la urbanización Palermo, propiedad de la señora Beatriz Malo De Brigard y agenciado por Ospina & CIA, cuyo representante era el doctor Mariano Ospina Pérez.

El progreso de Bogotá, la falta de instituciones para recibir y cuidar pacientes, la motivación de la Congregación por brindar una atención de salud de calidad acorde a sus convicciones religiosas y en un lugar apropiado, se concretaron en la construcción de una clínica de su propiedad exclusiva, regida y administrada por las Hermanas.

Con el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán el 09 de abril de 1948, se desató en la ciudad “El Bogotazo” hecho histórico de violencia sin precedentes para toda la nación, a esta fecha ya estaba terminada la primera parte del edificio de arquitectura neoclásica francesa, exclusiva en el país, diseñada con un lenguaje sobrio, geométrico, armónico y ordenado a su finalidad social. Ante estos hechos ocurridos e inesperados de índole político-social, el edificio sirvió de albergue a las postulantes y novicias de la Congregación, Provincia de Bogotá, hasta que la ciudad regreso a la tranquilidad.

El 21 de junio del año 1948, la Clínica Palermo inició la atención al público, posicionándose desde este día con una imagen de prestigio y compromiso, con los servicios de hospitalización para cirugía con 80 camas, Laboratorio clínico, Rayos X y Anatomía Patológica. La infraestructura arquitectónica de la Clínica ofrecía un ambiente seguro y agradable: una capilla como lugar de oración, patios y jardines interiores, comunicados por corredores perimetrales, escaleras y ascensores estratégicamente distribuidos y los servicios de apoyo de cocina, lavandería, apartamentos para las hermanas, oficinas, biblioteca, parqueaderos, morgue, tanques para el agua y calderas.

La primera Directora General, fue la religiosa enfermera francesa Mere Saint Martin y el primer Director Científico, médico cirujano Dr. José Vicente Huertas, persona de confianza de las hermanas, quien practicó la primera Cirugía el 23 de junio del mismo año.

En 1953 la Clínica ganaba prestigio y el número de camas era insuficiente para atender a la población conformada por 715.150 habitantes, esto motivo a una segunda construcción que fue terminada el 21 de enero de 1956, para permitir una ocupación de 80 camas más para obstetricia y ginecología, con los servicios de infraestructura correspondientes, esto marcó a la institución con doble servicio, CIRUGIA Y MATERNIDAD, el primer parto fue atendido por el Ginecoobstetra Jorge Helo.

Siempre se han mantenido los principios éticos y morales como herencia recibida de Marie Poussepin. La capilla, es signo de apoyo espiritual para los pacientes y familiares, que acuden a la institución en busca de cuidado físico y espiritual. El primer capellán que tuvo la Clínica fue el padre Luis Castillo.

En los años 60 la Clínica Palermo realizó adecuaciones y búsquedas para apoyar la prestación de sus servicios, y se dio la primera reorganización administrativa.

En los años 70 la Clínica inicio los grandes cambios promovidos por las directivas, religiosas y científicas especialmente por el doctor Antonio Ramirez Sanchez, obteniendo logros en el ámbito científico y tecnológico, se abrieron nuevas áreas de atención especializada, Cuidado Intensivo, Laboratorio Clínico, ampliación de las Salas de Cirugía, reconstrucción de la Unidad de Recién Nacidos y organización de la Educación Continuada y de diferentes comités.

En los años 80 se le dio inicio al nuevo Plan de Desarrollo Institucional con el apoyo de las Direcciones: Científica, Administrativa, Enfermería, Pastoral de Salud dándose al servicio habitaciones compartidas, el servicio de terapia respiratoria y rehabilitación y la unidad de cirugía ambulatoria.

En los años 90 grandes impulsos científicos, tecnológicos y administrativos permitieron la incorporación de eminentes especialistas y de nuevas sociedades científicas con servicios de alta tecnología y avances en la sistematización, se creó la unidad de Pediatría y Banco de Sangre y se fortaleció la Pastoral de la Salud, que se ha propuesto anunciar a Jesucristo a través de la acción pastoral que imprima un nuevo dinamismo evangelizador a la misión de la Clinica en la promoción y defensa de la vida y en el cuidado espiritual y trascendente de las personas y sus familias, para hacer presente el amor misericordioso de Dios en su realidad de salud enfermedad.

En los inicios del siglo XXI la clínica centra su atención hacia la consecución de nuevos y modernos equipos, así como la ampliación de las diferentes áreas locativas con el único propósito de optimizar la atención a pacientes particulares y de importantes empresas de salud, quienes han confiado en la calidad científica y humana de la clínica, el Plan Estratégico 2010-2014, se orienta a la acreditación de alta calidad.
Nuestro compromiso fundamental es brindar un servicio de alta calidad, apoyándolos en la actualización del conocimiento científico, la tecnología de vanguardia y en los valores éticos y morales.

Para nosotros es muy importante que nuestros usuarios reciban la mejor atención y solución a sus necesidades de salud, por ello ponemos a su disposición el profesionalismo, la tecnología y la vocación de servicio que nos caracteriza. Con diagnósticos y tratamientos oportunos y confiables, afines por nuestra política de seguridad al paciente y a nuestro gran objetivo; cuidar la vida.